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SALUD, FUERZA Y UNIÓN.
El Sim.·. y El Rito Mas.·. de la Cadena de Unión
(Segunda parte)
Continuando con la cadena de unión que es sin duda alguna uno de los símbolos más significativos de entre todos los que decoran la Log.·. Mas.·..
El hilo de esta última reflexión, sobre la Cadena de Unión, quizá no estaría de más señalar los peligros de disolución (o de petrificación, pues para el caso es lo mismo) que en la actualidad acechan a la Mas.·., ya que es a todas luces evidente que esta organización tradicional se ha visto sometida a una paulatina extirpación de la dimensión iniciática y esotérica de sus símbolos y sus ritos. Y lo que es tal vez más lamentable es que esa acción ha sido llevada a cabo muchas veces por Mas.·. que no han comprendido que es precisamente gracias a esos símb.·. y ritos (revelados en el origen y transmitidos a lo largo del tiempo) que la Orden Mas.·. adquiere su pleno sentido, pues ellos constituyen sus señas de identidad, lo que dicha Orden es en sí misma, y no podría dejar de ser, a menos de quedar totalmente desvirtuada y vacía de contenido esencial.
Para que esa situación no llegue a ser irreversible, consideremos que se hace necesario que los Mas.·. de espíritu tradicional (esto es, aquellos que consideran que la Mas.·. pertenece y es una ramificación de la Tradición Primordial y por tanto una vía de realización al Conocimiento), restituyan de nuevo el sentido cosmogónico y metafísico de su legado simbólico-ritual, empezando por considerar que la cadena de unión es, efectivamente, el "marco" celeste que delimita, separa y protege el "mundo de la luz" del "mundo de las tinieblas", lo sagrado de lo profano.
Tabla 1 Síntesis simbólica del grado de
Com .·.
Además de la cuerda anudada que rodea la Log.·. y el cuadro, existe un rito en la Mas.·. que también recibe el nombre de cadena de unión. Se trata de aquel que está constituido por el entrelazamiento que forman las manos, con los brazos entrecruzados, de todos los integrantes del taller, lo cual, precisamente, tiene lugar alrededor del cuadro de la Log.·. y de los tres pilares de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza momentos antes de clausurar los trab.·..
En primer lugar, habría que decir que la cadena de unión es uno de los ritos Mas.·. que más directamente aluden a la fraternidad Mas.·., la que, en efecto, está sustentada en los lazos de armonía y concordia que entre sí ligan a todos los Mas.·..
De ahí el por qué a los nudos de la cuerda también se les denomine "lazos de amor", pues el amor, entendido por lo más alto, es la fuerza que concilia los contrarios y resuelve todas las oposiciones en la unidad del Principio. Dicha fraternidad representa, por tanto, el fundamento mismo sobre el que se apoya la propia organización iniciática y tradicional. En este sentido, el entrelazamiento de manos y brazos configura una trama cruciforme que evoca la imagen de una estructura fuertemente cohesionada y organizada.
Pero este rito se realiza, fundamentalmente, para dirigir una plegaria o invocación al G\A\D\U\, siendo en esa invocación donde reside su sentido profundo y su razón de ser.
Por ello, prescindir o hacer a las prisas la plegaria como sucede en muchas Log.·., por el mero hecho de ignorarla, por considerarla un trasnochado anacronismo o solamente una parte, provoca inevitablemente el empobrecimiento del propio rito, quedando éste, en consecuencia, reducido prácticamente a casi nada.
Sin embargo, en la antigua Mas.·. operativa, la plegaria y las invocaciones de los nombres divinos formaba parte constitutiva del rito y de los trabajos simb.·.; y precisamente ella se realizaba en la cadena de unión y alrededor del cuadro de la Log.·., con lo cual se confirma el papel verdaderamente "central" que este último ha desempeñado siempre en la Mas.·..
Por lo general, la cadena de unión comienza y termina en el V.·. M.·., y es él, como la máxima autoridad de la Log.·., el que dirige la invocación al G\A\D\U\.
Veamos a continuación un ejemplo de ésta según es de uso todavía entre algunos Ritos Mas.·. que han seguido conservando parte del legado operativo:
" G\A\D\U\; Fuente única de todo bien y de toda perfección! ;¡Oh Tú! Que siempre has obrado para la felicidad del hombre y de todas Tus criaturas; te damos gracias por Tus paternales beneplácitos, y te conjuramos para que los concedas a cada uno de nosotros, según Tus consideraciones y según nuestras necesidades. Esparce sobre nosotros y sobre todos nuestros Hermanos Tu celeste Luz. Fortifica en nuestros corazones el amor hacia nuestras obligaciones, a fin de observarlas fielmente. Que puedan nuestras reuniones estar siempre fortalecidas en su unión por el deseo de Tu placer y para hacernos útiles a nuestros semejantes. Que ellas sean por siempre la morada de la paz y de la virtud, y que la cadena de una amistad perfecta y fraterna sea en lo sucesivo tan sólida entre nosotros que nada pueda alterarla. Así sea".
Por consiguiente, y según se desprende de esta oración Mas.·., la unión encadenada y fraterna se convierte en el soporte horizontal y psicosomático (terrestre), sobre el que "descenderán" -estimulados por la plegaria- los beneplácitos (bendiciones) de la influencia espiritual o supra-individual -"Tu celeste Luz"-, posibilitando así una vía de comunicación axial entre el cielo y la tierra, o como se dice en lenguaje Mas.·., entre la Log.·. de lo Alto y la Log.·. de Abajo. Es decir, que a través de la invocación lo que se pretende esencialmente es la comunicación con las energías celestes (las Ideas o atributos creadores del G.·. A.·. D.·.U.·.) cuya acción espiritual ha conformado -y conforma permanentemente- la realidad simbólica, ritual y mítica (es decir, cosmogónica y metafísica) de la organización iniciática. Al mismo tiempo, en el rito de la cadena de unión se concentra la entidad colectiva constituida por todos los antepasados que realmente participaron en la Tradición y su conocimiento, y de los que se dice moran en el "Oriente Eterno" (la Logia celeste). Dicha entidad se hace una en comunión con sus herederos actuales, esto es, con los masones que, habiendo recibido y comprendido (en la medida que sea) el mensaje de su legado tradicional, contribuyen hoy en día a mantenerlo vivo y actuante. En este sentido, la cadena de unión también está simbolizando la cadena iniciática de la tradición masónica (y por analogía la de todas las tradiciones), cuyo origen es inmemorial, como lo es asimismo el mensaje que ella ha ido transmitiendo a lo largo del tiempo y de la historia.
Las individualidades, o mejor, la idea de lo individual y lo particular que cada componente de la cadena pudiera tener de sí mismo, desaparece como tal para formar un solo cuerpo que vibra y respira a una misma cadencia rítmica. La cadena de unión deviene así un círculo mágico y sagrado donde se concentra y fluye una fuerza cósmica y teúrgica que asimilada por todos y cada uno de los integrantes de la misma les permite participar del verdadero espíritu masónico y de su energía salutífera y regeneradora.
No es entonces de extrañar que durante el transcurso del rito de la iniciación, el neófito reciba simbólicamente la "luz" integrado en la cadena de unión, lo cual es perfectamente coherente en una tradición en la que el rito y el trabajo colectivo desempeñan una función eminente como vehículos de transmisión de la influencia espiritual.
Es cuanto.
M\Mas\ Hiram
Bibliografía: René Guénon, Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada Capitulo LXV.