A LA G:. D:. A:. D:.
U:.
V.. M:. Y:. QQ:. HH:.
S:. F:. Y:. U:.
CRUZAR LA PUERTA. EL HERMETISMO COMO SENDA
En el trabajo anterior, hicimos una serie de reflexiones
sobre el ojo del Arquitecto. Casi al final, enfatizábamos sobre los tres tipos
de ojos para el conocimiento, y señalábamos que con los dos primeros, el físico
y el mental, nos preparábamos intelectualmente para conocer al mundo, al G:.
A:. D:. U:., pero no eran suficientes para acceder a las realidades donde él se
encuentra. Para ello había que acceder al tercero, al ojo del espíritu.
Asimismo, señalábamos que ingresar a la Mas:., es una puerta para acceder a los
dos primeros ojos, pero que el tercero, era trabajo de cada quien, de ahí la
frase de “trabajar la piedra en bruto”.
Esto último lo ejemplificábamos con la frase que le dice Morpheo a Neo
en la película Matriz: “Sólo te muestro la puerta, tu tienes que recorrerla”.
Para nosotros como Mas:., significa que no basta entrar al mundo del
conocimiento intelectual que la Ord:. Nos proporciona, sino que debemos avanzar
más todavía, y una de las sendas que se abren para ello es la de entrar al
mundo Hermético. A partir de ello, quiero hacer unas breves reflexiones, y para
ello quiero iniciar a través de un símbolo, un rito, para adentrarme por la vía
de los mitos y la historia, donde me parece que la Mas:. le brinda al iniciado
una enseñanza que él tiene que elaborar para atravesar la puerta a través de su
vida Mas:.
En el templo, como todos sabemos, hay dos columnas, J. y B., que tienen
en sí mismas muchas enseñanzas simbólicas. El rito se refiere a la iniciación,
en particular casi al final cuando el candidato ya iniciado las atraviesa y
encuentra al V:. M:., a las tres luces, y a sus QQ:. HH:. Simbólicamente se le
señala como el haber sido parido, haber nacido de la oscuridad a entrar a la
luz, y relacionándolo con el trabajo anterior, haber abierto los ojos por
primera vez. Pero aquí podemos entrar por la vía de la historia, las leyendas,
y encontrar un nuevo destello de lo que esto significa.
Federico González señala que en manuscritos antiguos cercanos a 1400,
señalan que la sabiduría previa al diluvio de Noe, la antediluviana, se
escribió en dos columnas. Esto en sí mismo nos habla de una tendencia de varias
culturas de dejar constancia de su sabiduría en templos, columnas, piedras,
como es el caso de las culturas fenicias, egipcias, chinas, mayas, aztecas,
etcétera. Sin embargo, las que se mencionan en los manuscritos Mas:. antiguos
se refieren a conocimientos de la época de la Atlántida. Después del diluvio,
ambas columnas se perdieron, y la primera fue encontrada por Pitágoras, aunque
hay especulaciones si fue él o Euclides, y la segunda por Hermes. La primera de
las piedras se le relaciona con la columna J., y la segunda con la B. En este
punto, se hace ver que no sólo la importancia que tienen ambos personajes para
la Ord:., sino para el camino que deberá realizar el iniciado: son las dos
sendas de conocimiento por las que ha de avanzar.
Pitágoras es reconocido como padre de la aritmética y la geometría, y
ambas son herramientas fundamentales para acceder al conocimiento del Templo,
del Universo, el mundo que se manifiesta por un orden divino, y asimismo es el
inspirador de una de las corrientes de pensamiento filosófico más importantes de
la humanidad, principalmente por la influencia que tendrá su obra en gente como
Platón, y otros más, que pondrán las bases del conocimiento racional del mundo,
que más adelante también sería la base del conocimiento científico, aún hoy en
día. Pitágoras es conocido como el gran gnóstico.
Hermes, por su parte, es un personaje sumamente complejo, reconocido en
diferentes medios herméticos, principalmente en la alquimia, pero que al
encontrar la segunda columna, pondrá los cimientos del hermetismo, del Conocimiento
de lo sagrado, de acceso a él. Hermes es el iniciador, el Maestro del
conocimiento perdido y encontrado, y en la Mas:. y otras ordenes se le
reconocerá de esa manera. No sólo por lo que se le relaciona con grados,
órdenes, sino por la manera y el tipo de acceso que uno debe de tener para
acceder al conocimiento: uno mismo ha de transformarse y ser portador del
Templo, del Conocimiento.
Pitágoras y Hermes son dos ejes del camino Mas:., los otros dos son
Salomón e Iram. Hay más, pero en ellos se tejen las bases, las sendas, las
travesías. Sus leyendas y sus principios son fundamentales y se entretejen
continuamente. Por ejemplo, una acepción de Hermético, es lo oculto, el
silencio. Hermes y Pitágoras no sólo lo practicaban, sino que lo exigían a sus discípulos,
como nosotros pedimos “silencio absoluto”.
Así, cuando el iniciado pasa por las columnas, la Mas:. le dice:
“nosotros te colocamos en la puerta, pero la tienes que atravesar tú”, y una
vía es la Gnosis, la otra es el hermetismo, y cuando atraviesa esta segunda
senda, sabe que deberá transformarse en un proceso alquímico irreversible. Es
la posibilidad de ver de frente al ojo del Arquitecto, de ver algo de lo que él
ve. Es cuanto
Hermes
M:. M:.
En el Or:. de León, Gto. El 21 de noviembre 2003 de la Er:. Vul:.